TRATAMIENTO DEL DOLOR

TRATAMIENTO DEL DOLOR

A lo largo de la vida todos experimentamos dolor, pero no de la misma manera. El dolor obedece a una sensación desagradable unida a un componente emocional, difícil de medir porque es subjetivo (aunque hay escalas de dolor), y puede asociarse con lesión real de los tejidos o solo potencial.

El dolor no es un hecho aislado y repercutirá en el ánimo de diversas maneras: cambios de humor, alteración del sueño, pérdida o exageración de apetito, ansiedad, cambios de personalidad, etc. A su vez todo lo anterior puede incrementar el dolor a modo de círculo vicioso. Muchas veces se debe tratar tanto el propio dolor como el componente emocional que lo acompaña. Por tanto, la labor del médico que trata pacientes con dolor debe ir encaminada a reducir, controlar o eliminar el dolor, pero también tratar de forma integral al paciente en todas sus facetas.

En nuestra clínica el tratamiento del dolor, en la forma de dolor agudo y dolor crónico benigno, se viene realizando desde hace más de 25 años. La formación en tratamiento del dolor por parte del Dr. Alcolea fue una elección ante el deterioro progresivo que sufren quienes lo padecen, fundamentalmente por no elegir los tratamientos más eficaces y por la escasa atención que reciben los pacientes con este problema. A muchos pacientes todavía se les dice: “Tiene que aprender a vivir con su dolor”, lo que es absolutamente inaceptable en la práctica médica. El dolor no es un compañero de viaje que uno elige, sino una condena que puede y debe ser eliminada.

Tipos de dolor. El dolor es una señal de alarma que se activa en nuestro cuerpo cuando algo va mal. Ese síntoma es lo que investiga el médico para averiguar qué lo provoca. Este dolor que responde a una causa (fractura, cirugía, accidente, etc.), que suele tener una localización precisa y una duración menor de 6 meses en el tiempo, es lo que se conoce como dolor agudo.

En muchas ocasiones el dolor continúa aunque la causa que lo desencadenó haya desaparecido, es el dolor crónico. Este dolor no tiene utilidad para servir de alerta y puede persistir meses e incluso años, pasando de ser un síntoma a convertirse en auténtica enfermedad. El dolor crónico debe ser tratado, si no se hace dejará secuelas como trastornos del sueño, dificultades para caminar, problemas laborales, sociales o familiares, pudiendo caer quien lo padece en una auténtica depresión. En definitiva, el dolor puede perjudicar gravemente la calidad de vida.

Dolores más frecuentes. En Clínica Alcolea se trata tanto el dolor agudo como el dolor crónico. Si el dolor agudo se trata correctamente se evitará su progresión a dolor crónico. Cuando el dolor se ha hecho crónico, el tratamiento debe eliminar el dolor y el sufrimiento asociado que conlleva.

Los dolores más frecuentes son:

  • Dolor de cabeza y neuralgias. Migrañas. Cefaleas primarias y secundarias.
  • Dolor y contracturas de la región cervical. Posturales o por sobrecarga que suelen representar un dolor agudo si se tratan a tiempo. Vértigo. Artrosis. Latigazo vertical. Hernia discal cervical.
  • Dolor de espalda. Fracturas y aplastamientos de vértebras. Artrosis. Herpes zoster. Hernia discal dorsal.
  • Dolor lumbar. Lumbociática. Contracturas. Sacroileítis. Coxodinia. Hernia discal lumbar.
  • Dolor en los miembros superiores. Dolor del hombro. Tendinopatías del hombro. Codo de tenista (epicondilitis). Codo de golfista (epitrocleítis). Síndrome del túnel carpiano. Enfermedad de Dupuytren. Tendinitis de De Quervain. Artrosis de la mano y de los dedos.
  • Dolor en los miembros inferiores. Dolor de cadera. Ciática. Dolor de rodilla. Artrosis. Tendinopatía del tendón de Aquiles. Fascitis plantar (espolón calcáneo). Dedos en martillo.
  • Fibromialgia
  • Dolores secundarios a operaciones de hernia discal, problemas dentales, sinusitis, cirugías maxilofaciales o cirugías pélvicas en la mujer.
  • Osteoporosis.
  • Queloides.

Esta lista de tratamientos es solo una selección de posibles dolores o enfermedades que una persona pueda padecer. Si su dolor no figura en ella, no se preocupe, consúltelo.