La Dieta Cetogénica aporta beneficios considerables en el tratamiento de diversas patologías como la obesidad, la diabetes, el cáncer o la demencia, entre la que se encuentra la demencia senil (Alzheimer).

El artículo científico de los doctores Joshua J. Davis; Nicoles Fournakis, y James Ellison: Dieta Cetogénica Para el Tratamiento Y Prevención de la Demencia publicado en el año 2019, en la Revista de Psiquiatría y Neurología Geriátrica y en MedLine resume lo siguiente: “La demencia es un síndrome cada vez más común con una carga significativa para los pacientes, para la sociedad y para el sistema de Salud».

Los tratamientos actuales para la demencia son limitados.

Un enfoque no farmacológico propuesto para el retraso o la prevención de la demencia senil es el uso de una dieta cetogénica: Rica en proteínas y bajas en hidratos de carbono.

La dieta cetogénica se empleó originariamente para tratar la epilepsia refractaria y ha demostrado buenos resultados en muchas enfermedades neurológicas.

Ha ganado popularidad por sus eficacia en la pérdida de peso.

Varios estudios preclínicos han confirmado el beneficio de la cetosis (estado metabólico que se vale de los cuerpos cetónicos para obtener energía) sobre la cognición y la inflamación sistémica.

Dado el renovado énfasis en la neuroinflamación como contribuyente patógeno al deterioro cognitivo; la disminución de la inflamación sistémica observada con la dieta cetogénica, es plausible que esta dieta pueda retrasar, mejorar, o prevenir la progresión del deterioro cognitivo.

Varios estudios en humanos han demostrado beneficio sobre la cognición en la demencia con una intervención de la dieta cetogénica.

Se necesitan estudios grandes y controlados para confirmar este beneficio; sin embargo, la dieta cetogénica se ha mostrado prometedora en cuanto a retrasar o mitigar los síntomas del deterioro cognitivo.

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